Adiós al 2020, entre Apocalipsis y Renacimiento

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31 de diciembre de 2020

Proponerse hablar de este año que hoy nos deja es, en efecto, una tarea en verdad ardua.
Si estos doce meses pueden ser interpretados de las más variadas maneras, en realidad es muy fácil caer en la tentación de maldecirlos sin apelación, poniendo -como cada Noche de Fin de Año- todas las esperanzas en el nuevo año.
Sería fácil y gratificante para todos dejar atrás uno de los años más difíciles de la historia de la humanidad, pero seguramente uno de los peores para quién no haya vivido las dos guerras mundiales.
Sin embargo, una vocecita, recordándonos la leyenda de la anciana y el tirano de Siracusa, nos advierte que no debemos poner todas nuestras esperanzas en el futuro, sin antes analizar el presente en profundidad.
Porque, como nos recuerda George Santayana, si no entendemos el presente estaremos condenados a revivirlo.
Y realmente no queremos revivir este 2020.
Ahora, para conocer el presente, debemos investigarlo desde varias perspectivas.

Las estrellas

Comencemos, aunque sea brevemente, desde el aspecto astrológico; este año hemos sido testigos de tránsitos planetarios nunca antes vistos.
Ocurrió el tránsito de Saturno, Plutón y Júpiter en Capricornio, Marte en Aries y en conjunción con la Luna Negra. Hemos vivido el paso de tres cometas que, como es sabido por los que se ocupan del esoterismo, tienen la función de drenar la atmósfera astral.
Tuvimos, finalmente, un eclipse de Sol, aunque sólo fue visible en el hemisferio sur.
Tránsitos como estos desde un punto de vista astrológico indican un pasaje fundamental, si no un salto hacia adelante de la humanidad en conjunto.
De hecho, Giulietto Chiesa, que no era astrólogo, ya el año pasado habló de una “transición global de sistema”.
Sin embargo, en este año sólo hemos experimentado la parte negativa de lo que quiere llevar a la humanidad hacia este salto, es decir, un impulso hacia la prohibición a pensar.
Los extraordinarios acontecimientos que hemos experimentado han tenido la clara intención de paralizar la evolución del hombre.
Como Rudolf Steiner predijo hace un siglo:

“No transcurrirá mucho tiempo después de que el año 2000 haya pasado en el calendario, para que se manifieste – comenzando en América – una prohibición, no directa, pero sí una prohibición de todo tipo de pensar, una ley que tendrá el propósito de sofocar todo pensamiento individual”. (Rudolf Steiner, GA 167, Lo presente y lo pasado en el espíritu humano).

Los Números

Si investigamos los ritmos temporales, hacemos algunos descubrimientos interesantes.
Sabemos que el número 666 tiene un valor muy especial en el esoterismo, representando la influencia en la historia humana de Entidades contrarias a la evolución.
Ahora bien, en el 666 D.C. tuvo lugar una influencia luciférica cuando los sabios de la Academia de Gondishapur trataron -antes de tiempo- de traer a la historia humana algo que debería haberse manifestado como conocimiento positivo en un período posterior.
El conocimiento que se difunde prematuramente es, por definición, peligroso, tanto en la evolución de un solo individuo como en la de toda la humanidad.
666 años más tarde, en 1332, tuvo lugar la acción de la influencia ahrimánica, con la eliminación de los Caballeros Templarios.
Después de otros 666 años llegamos a 1998 con la influencia asúrica.
Ahora, considerando que – como en el caso de la destrucción de la Orden Templaria que comenzó en 1307 – podemos hipotetizar una ventana de más o menos 25 años. Ahora, si añadimos 23 años a 1998 llegamos al 2020 con el evidente ataque al Yo humano.
En efecto, la humanidad como tal está comenzando, justo a partir de este momento de la historia – a partir de los años 20 de este siglo – a experimentar la encarnación del Yo.
Consideremos además el hecho de que un año más “binario” que éste será difícil de encontrar; tenemos la doble repetición del 20 y dos 2.
Ahora, el elemento binario nos remite a la Bestia de dos cuernos, simbolizada precisamente por el 666, que – negando la tripartición del hombre – cuerpo, alma y espíritu – quiere reducir el pensamiento humano a una forma binaria.
El uso de las computadoras, por ejemplo, basadas en el sistema binario 1 y 0, nos lleva a pensar de una manera que corresponde al procesamiento binario de los datos, de modo que podemos convertir nuestros pensamientos en cálculos, programas y datos.
A través de la tecnología binaria y la vinculación de las computadoras en un sistema de inteligencia gigante (la Internet), el reino de la actividad eléctrico-magnética se está reuniendo gradualmente en un conjunto coherente.
El hombre está perdiendo el control de su naturaleza corporal y sus procesos vitales.

Los acontecimientos de 2020

Pero vayamos ahora a los acontecimientos de este año.
El 18 de octubre de 2019, se inauguraron en Wuhan (China) los Séptimos Juegos Militares Mundiales (7th World Military Games). Wuhan es una ciudad de 11 millones de habitantes y un importante centro tecnológico, además de ser una de las primeras ciudades donde se lanzó la 5G China.
En esa ocasión, 10.000 atletas, de más de 100 países, compitieron en 27 deportes.
Pues bien, ese mismo día se celebró en Nueva York la conferencia “Event 201”, organizada por la Universidad Johns Hopkins y por el Foro Económico Mundial (World Economic Forum) que acoge el evento anual para “líderes mundiales” en Davos, Suiza) y la Fundación Bill y Melinda Gates.
El objetivo del Evento 201 era simular una pandemia mundial de coronavirus.
Esto fue sólo dos meses antes de que el Covid-19 hiciera su primera aparición en Wuhan.
Uno de los principales objetivos del encuentro fue determinar la forma de manejar una comunicación mundial con respecto a un acontecimiento que podría (o debería) afectar a toda la humanidad; pues bien, se decidió que sería necesario “inundar la zona”, es decir, martillar a las masas a través de los principales medios de comunicación (mainstream media) con una narración coherente y unívoca.
Y esto es exactamente lo que ha sucedido, ya que en estos meses hemos visto cómo cada opinión – no sólo contraria sino también simplemente dudosa – ha sido rechazada por principio y tildada de no científica.
Ahora, este es un aspecto importante de la “magia gris”, como la llamó Rudolf Steiner: la gente se ve impedida de tener acceso a la información que les ayudaría a formar juicios veraces por la implacable presión de los medios de comunicación centrada en un solo mensaje, una sola narrativa.
¿Y cuál es el propósito de todo esto?
Enviar una ola de materialismo a la Tierra para hacer del plano físico el único válido.
Según el principio de que un mundo espiritual sólo debe ser reconocido en términos de lo que el plano físico tiene para ofrecer.

La Propaganda

Además de la narrativa única, se ha trabajado por todo lo alto con la propaganda.
La información se ha transformado en desinformación a través de datos obsesivamente repetidos, falsificados y distorsionados.
Se ha repetido con frecuencia el mantra “estamos en guerra” contra un “enemigo invisible”. Lemas como “héroes en el frente”, “virus asesino”, “víctimas del virus”, tenían el claro propósito de mantener viva tanto la narrativa de guerra como de alimentar el miedo y la ansiedad de la gente.

Pero en mi opinión lo que se ha declarado – como hemos visto en las consideraciones anteriores – no es una guerra contra el Coronavirus sino contra el Ser Humano.
Así que sólo si entendemos la naturaleza espiritual de estos eventos podremos salir de éstos.

Antecedentes de los acontecimientos

En primer lugar, debemos tener en cuenta que, al tratarse de una pandemia, estamos tratando con el karma de toda la humanidad.
No es difícil, pues, comprender que, al igual que el karma del individuo le brinda la posibilidad de equilibrar sus errores del pasado, esto también es cierto para toda la humanidad que, con su destrucción del medio ambiente, el liberalismo desenfrenado, la violencia generalizada y el dominio de una élite cada vez más distante del pueblo en términos de poder y riqueza, no podría sino encontrarse frente a una crisis sistémica.
El materialismo global con la marginación de toda realidad moral y espiritual parecería así estar en la base de esta prueba para toda la raza humana.
Incluso una reflexión sobre la causa de la enfermedad parece confirmar esta hipótesis.
Mientras que las bacterias, de hecho, pueden estar vinculadas al período del alma sensible y racional en la historia de la humanidad, y son seres vivientes, los virus no lo son.
Los virus están ligados al alma consciente; son emanaciones de los Asuras que representan una espiritualidad sub-humana, anti-humana.
Por eso, como ya se ha mencionado arriba, no es extraño argumentar que el objetivo de esta pandemia es bloquear el desarrollo del alma consciente.

Los Símbolos

Del análisis de los símbolos que se nos han impuesto en estos doce meses, podemos vislumbrar el significado de este ataque al Ser Humano.
Si en el pasado las dictaduras necesitaban imponer su voluntad a la gente con violencia, hoy han comprendido que es mucho más fácil hacer que los esclavos se sometan voluntariamente, negociando áreas cada vez más amplias de libertad a cambio de seguridad y salud.
Las formas imperfectas de totalitarismo se han perfeccionado hasta el punto de que hoy en día son los propios esclavos los que aman sus cadenas, paralizados por el miedo y la ansiedad.
Piensa en los eslóganes: #yomequedoencasa#,, “ #todosaldrabien#, #esunaguerra# entre muchos otros.
Las medidas impuestas por los gobiernos, aceptadas pasivamente por el pueblo, representan un ataque a la vida cultural y emocional y al elemento social del futuro.
Del ideal de la ciencia y la conciencia hemos pasado a una ciencia que sustituye a la religión y la conciencia.

El tapabocas

Instrumento que sirve para hacer visible la mentira.
Símbolo del amordazamiento, de la negación de la palabra, del Logos.
El ritual oculto global de llevar una máscara señala la aprobación de la sumisión a los nuevos patrones y la pérdida de la posición del ser humano como portavoz de la palabra de Dios, el Logos en esta tierra.
La máscara afecta al elemento rítmico, la respiración, que está en estrecha conexión con el pensar, es un ataque a nuestra conexión con el Cristo.
Mientras que ahora a través de la laringe el hombre sólo puede producir habla, un día con ella dará vida a otros seres humanos.

Es el órgano que se desarrollará en el futuro para producir al entero ser humano cuando se espiritualice (Rudolf Steiner, GA 138, Sobre la iniciación, la eternidad y el instante.  Sobre la luz del espíritu y la oscuridad de la vida).[Gesamtausgabe: número de volumen del título dentro de la obra completa de Rudolf Steiner].

La laringe física es sólo la cáscara externa de ese maravilloso órgano que está presente en el cuerpo etérico, que es, por así decirlo, el útero de la palabra.

Todo en el hombre es una metamorfosis de ciertas formas básicas. La laringe etérica y su caparazón, la laringe física, son una metamorfosis del útero materno. Nos enfrentamos con una creación humana cuando hablamos, con una creación humana etérica (Rudolf Steiner, GA 279, La euritmia como lenguaje visible.  Curso de euritmia vocal)

Si debemos a Lucifer el elemento de libertad, a Ahriman la solidez del cuerpo físico pero también el miedo, los Asuras quieren eliminar la identidad del hombre; símbolo de ello es el tapabocas que se lleva por la que todos somos iguales, perdemos nuestras características individuales, la sonrisa, la expresión, la fisonomía.
Por lo tanto, es el símbolo de un ataque al Hombre, al Yo Soy.
Por otra parte, el miedo como tal es también una prueba iniciática, como sabemos por las antiguas iniciaciones – en particular la egipcia – donde el iniciado se ponía frente a experiencias aterradoras para encontrar en sí mismo la fuerza para elevarse al mundo espiritual.
La evidencia de esto es la “noche oscura” de los místicos y las experiencias de terror relatadas en todos los mitos y fábulas.

No darse la mano

Nos enfrentamos a un futuro en el que, como ha dicho Anthony Fauci, ninguno deberá darse la mano.
Pero estrechar la mano es el símbolo de la fraternidad humana.
La mano es un símbolo de acción, de escritura, de creatividad; a través de la mano transmitimos nuestra humanidad a los demás. No darse la mano significa ocultamente rechazar la humanidad del otro.
Dar la mano significa acuerdo.
Hasta hace unas décadas un apretón de manos valía como un contrato.

Lo que se encuentra en la base de las manos está relacionado con la actividad de la flor de loto en la zona del corazón, que luego irradia sus rayos de fuerza de tal manera que forma la organización que en forma aún imperfecta en el nivel en que el ser humano se encuentra, como ser humano físico, en las manos y sus funciones (Rudolf Steiner, O.O.138).

La relación mano/corazón se confirma por el hecho de que cuando uno tiene un ataque al corazón le duele el brazo y la mano.
En sus manos el hombre retiene el flujo de acción que impregna su destino.
Esta establecido para el hombre de tal manera que sólo se expresan las actividades intelectuales más gruesas de las manos y los brazos.

“Todo el mundo sabe que posee un talento especial en la punta de los dedos; pero este instinto representa la cosa más facil de éste aspecto, pues aquí nos enfrentamos con algo algo de lo mayor belleza: se trata de una forma de pensar muy débil, apenas brillante, que la gente desarrolla allí y que se puede expresar en la actividad artística; pero las manos están en realidad tan integradas en el organismo humano en su conjunto que son el órgano de pensamiento para el destino. En el actual ciclo de desarrollo, el hombre aún no ha aprendido todavía a pensar con las manos. Si lo aprendiera, conocería los secretos de las manos, esto sería al mismo tiempo una introducción al conocimiento de las leyes fundamentales de las conexiones del destino. (Rudolf Steiner, GA 181, Muerte terrestre y vida cósmica.  Dones de la antroposofía para la vida.  Necesidades de la conciencia para el presente y el futuro)

Lavarse las manos

El ritual oculto global del lavado de manos es el lavado del viejo orden, el orden cristiano al que se pertenecía, para que un nuevo orden mundial pueda iniciarse y establecerse firmemente.
Se convierte en un ritual pagano que tiende a reemplazar el lavado de manos con agua bendita, pero el desinfectante es venenoso, no sagrado. Aquí vemos la repetición en forma nueva al período egipcio-caldeo, un tiempo en el que la higiene era importante en el más alto grado.
Esto también se puede ver al pensar en el deseo de vida eterna relacionado con la momificación mientras que hoy en día tenemos la hibernación.
El distanciamiento social
Un verdadero oxímoron dado que la socialidad es la cercanía, no distanciamiento.
El significado de la humanidad está en compartir el mismo mundo etérico.
Todos respiramos el mismo aire, todos compartimos el éter de la Tierra. Uno quiere afectar el elemento de fraternidad de la humanidad real especialmente identificando en el otro el posible peligro.
Se han emitido prohibiciones al canto, el baile, la fiesta, las acciones humanas que elevan al hombre de lo sensible a la esfera espiritual y todo en nombre del miedo.

Abrazarse

Aún más evidente es lo que entra en la prohibición de abrazar, que es lo primero (tan pronto como nacemos nos abraza nuestra madre) y a menudo el último momento de una vida y el misterioso ritual que activamos cada vez que expresamos amor por otro ser.
Confinamiento
Verdadero encarcelamiento preventivo. Parálisis de la humanidad.
Se impide el trabajo que es la base de la fraternidad. No trabajamos para nosotros mismos sino para el mundo.
El ritual oculto global del confinamiento simboliza el aislamiento de todo lo que es normal para que uno pueda ser “purificado” de las viejas formas de sacrificarse al nuevo orden.

Educación

El plan para destruir, mejor dicho, completar la destrucción de la educación es quizás el elemento más perceptible de este monstruoso diseño que estamos presenciando.
El plan es atacar a la infancia y la juventud con el objetivo de producir adultos que estén acríticamente sometidos al poder, nuevos esclavos.
Y aquí, también, nuestros pensamientos se dirigen a la época egipcia, cuando incontables cohortes de esclavos fueron utilizados para construir las pirámides.
Hoy se quiere producirlos para la construcción del Nuevo Orden Mundial que – por casualidad – tiene la pirámide como símbolo.
La pesadilla distópica -y despótica- en la que vivimos ha aparecido repentinamente, pero se ha ido consolidando gradualmente en los últimos decenios debido a los profundos desequilibrios de nuestra evolución causados por el liberalismo desenfrenado, la injusticia social, la agresión de las naciones y los grupos humanos, la medicina incapaz de ver al hombre en su totalidad.
Como afirma Vandana Shiva, una conocida científica y ambientalista india:

“El bloqueo global del coronavirus parece ser un experimento de laboratorio para un futuro sin humanidad”. El 26 de marzo de 2020, en el punto álgido de la pandemia de coronavirus y en medio del bloqueo, Microsoft obtuvo una patente de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI). La patente WO 060606 que establece que “la actividad del cuerpo humano asociada a una tarea proporcionada a un usuario puede ser utilizada en un proceso de extracción mineral de un sistema de criptoconversión…”.

La “actividad corporal” que Microsoft quiere extraer incluye la radiación emitida por el cuerpo humano, la actividad cerebral, el flujo de fluidos corporales, el flujo sanguíneo, la actividad de los órganos, los movimientos corporales como el movimiento de los ojos, el movimiento facial y el movimiento muscular, así como cualquier otra actividad que pueda ser percibida y representada por imágenes, ondas, señales, texto, números, grados o cualquier otra información o dato.
La patente es una reivindicación de la propiedad intelectual sobre nuestros cuerpos y mentes. La patente WO 060606 es una declaración de Microsoft de que nuestros cuerpos y mentes son sus nuevas colonias.

Somos minas de “materia prima”, los datos extraídos de nuestros cuerpos. Más que seres soberanos, espirituales, conscientes e inteligentes que toman decisiones y elecciones con sabiduría y valores éticos sobre los impactos de nuestras acciones en el mundo natural y social del que formamos parte, y al que estamos inextricablemente vinculados, somos “usuarios”. Un “usuario” es un consumidor sin opción en el imperio digital.

Objetivo de la pandemia

Hacer que el hombre viva con miedo, angustia y ansiedad.
Desde el terrorismo hasta la enfermedad, desde la agresión hasta el fracaso económico, todo puede abrumarnos en cualquier momento.
Esto produce estados de inseguridad e ira hacia nuestros semejantes y nos empuja a buscar ayuda y protección de un gobierno mundial cada vez más supranacional, con controles y poderes cada vez más desproporcionados.
Ya no es el vínculo con el propio país, la propia patria de la que se extrae la confianza, sino de la guerra contra el terrorismo o contra la epidemia, lo que nos pone en la condición de tener que renunciar a espacios cada vez más amplios de libertad personal.
Por la seguridad y la salud, estamos dispuestos a ser monitoreados por cámaras ahora presentes en cada intersección, en taxis, en cada edificio público, sin mencionar los sistemas de localización de nuestros teléfonos inteligentes.
También estamos listos para ser vacunados incluso sin las garantías de inocuidad y eficacia de la vacuna.
El caso es de manual:
Diseñar una epidemia, poner en práctica su propagación, organizar una campaña mediática martilleante y alarmista, y ofrecer la vacuna (obligatoria u opcional).
Para lograr este resultado se ha trabajado durante décadas, en primer lugar en la homogeneización de la humanidad que debe tener comportamientos y gustos cada vez más estandarizados a nivel mundial; la comida, la música, el entretenimiento, las metas y los sueños.
Está claro que este proceso que comenzó después de la Segunda Guerra Mundial iba a conducir a la estandarización del pensamiento y las reacciones emocionales.
Al ver los mismos programas de televisión, las mismas películas y escuchar la misma música, uno inevitablemente comienza a pensar los mismos pensamientos, y llega a ser más predecible y por lo tanto más fácil de controlar desde el exterior.
Maniobras comerciales, revueltas, guerras, elecciones políticas pueden así planearse en la mesa, manipulando y dirigiendo las reacciones uniformadas de las masas.
Lo que sucedió en los EE.UU. después del 11 de septiembre y lo que está sucediendo hoy en día en todo el mundo es emblemático.
Hasta ayer el miedo a un terrorismo creado ad arte (Diseñado, a voluntad) empujó a la gente a renunciar espontáneamente a porciones cada vez mayores de libertad en favor de la seguridad, mientras que hoy es el miedo creado ad arte al virus el que hace que la gente cambie su libertad por la salud.
Como dijo Edward Snowden:

“Mi mayor temor sobre el resultado de estas revelaciones es que nada de esto cambie. La gente va a oír hablar de todas estas revelaciones en los medios de comunicación, van a oír hablar de la toma de poder por parte del gobierno y de poder mantener a raya a la sociedad americana y mundial, pero no van a estar dispuestos a correr el riesgo necesario para levantarse unidos y luchar por cambiar las cosas, para obligar a sus representantes a tomar una postura por sus intereses, los intereses del pueblo”.

El poder afirma estar facultado para hacer cualquier cosa que sirva al “interés nacional”. Por lo tanto, cuanto mayor sea el peligro, mayor será la reducción de las libertades civiles.
Cuantos más actos terroristas o emergencias epidémicas se produzcan, mayor será el recorte de las libertades constitucionales.
Pero si renunciamos a nuestras libertades en nombre de la salud y la seguridad, eventualmente no tendremos ni libertad ni seguridad.
¿Cómo podemos salir de esto?
Giulietto Chiesa fue profético al afirmar que el Deep State haría cualquier cosa para ganar a costa de destruir a toda la humanidad.
Obviamente para el Deep State tenemos que significar todos esos poderes ocultos y transnacionales que dan órdenes a los gobiernos de todo el mundo para realizar su propia Agenda.
Por eso habló de la necesidad de encender muchos pequeños fuegos de resistencia.
Desde el punto de vista astrológico, todavía tendremos meses pesados y difíciles con eventos que pueden llevar a un gran sufrimiento, pero la situación debería mejorar a partir de los próximos meses.
En primavera podremos asistir a algunos importantes transformaciones, incluso inesperadas.
En mayo de 2021, Júpiter estará en Piscis hasta julio y habrá un incremento de la espiritualidad.
Nos enfrentamos a un momento fundamental de la humanidad con grandes cambios.
Las transformaciones del hombre también irán acompañadas de grandes transformaciones de la Tierra.
Como predijeron muchos videntes y también confirmaron los científicos de hoy en día, estamos avanzando hacia la inversión de los polos, lo que podría ocurrir incluso dentro de unos pocos años.
Edgar Cayce, por ejemplo, profetizó el comienzo de una nueva era en relación con la inversión de los polos terrestres, que por otra ya esta en marcha desde hace varios años.
Para preparar la nueva era, la inversión de los polos tiene lugar primero en nuestra interioridad y la experimentamos en el dolor que sentimos, por ejemplo, ante el sufrimiento que nos rodea, especialmente en este año apocalíptico.
Sabemos que uno de los efectos de un camino espiritual genuinamente practicado es sentir con cada vez mayor intensidad el dolor de los demás.
Si hoy vemos que se intenta esclavizar al hombre por medio del miedo, debemos recordar las palabras de Cristo: “¡Tranquilizaos, Soy Yo, no tengais miedo!” (Mt 14, 22-33) y otra vez “Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo”. (Mt 28, 16-20).
En resumen, si Apocalipsis significa Revelación, pronto seremos testigos – dada la extrema aceleración de los acontecimientos – de importantes revelaciones para comprender hechos que han sido incomprensibles hasta hoy, de la misma manera que hoy somos testigos – si nos esforzamos en leer los hechos correctamente – del desenmascaramiento de los poderes que imponen la agenda mundial del Great Reset.
Es parte de la tarea de la epoca del alma consciente en la que hoy vivimos, confrontarnos con el Mal, pero debemos recordar siempre que no son sólo las fuerzas Obstaculizadoras las que nos hacen vivir en una realidad distópica; también tenemos a nuestro lado las fuerzas espirituales micaélicas y crísticas que están a nuestro lado en esta batalla por lo Humano.
Por difícil, duro y hasta dramático que sea este momento, debemos estar extremadamente agradecidos al destino por vivir esta transición tan importante para la historia de la humanidad – sí, has oído bien – donde se decide el destino de la libertad y la dignidad del Hombre.
Un pasaje de época que nos pone de frente a nosotros mismos, a nuestro coraje – si nos falta coraje todo será en vano – y frente a la tarea fundamental de la comunidad espiritual que – nunca antes como hoy – están llamadas a dar su contribución a un nuevo Renacimiento.

Piero Cammerinesi

Fuente

Traducción de Carlos Andrés Guio Diaz

Acerca del autor: Piero Cammerinesi

Periodista e investigador independiente italiano que vivió y trabajó durante una década en los Estados Unidos como corresponsal extranjero de varias revistas.
Ex editor de revistas internacionales y periodista en Italia durante tres décadas, asistió a la Escuela Oriental en Roma, profundizando en el estudio del antiguo pensamiento filosófico oriental. Después de graduarse en Filosofía Moderna con una tesis sobre Rudolf Steiner, Nietzsche y Scaligero, continuó sus estudios en Alemania, donde vivió y enseñó.
Siempre ha estado muy vinculado al esoterismo y a la cultura oriental. Primero siguió las lecciones y conferencias de Jiddu Krishnamurti y las enseñanzas de algunos Yoguis, hasta que conoció al antropósofo italiano Massimo Scaligero, quien lo introdujo en el esoterismo occidental y en el pensamiento de Rudolf Steiner.
Durante ocho años tuvo el extraordinario privilegio de tener reuniones personales semanales con Massimo Scaligero, hasta su muerte en el año 1980.
Ha sico autor de artículos y ensayos, traductor del alemán al italiano de libros de Rudolf Steiner, Gustav Meyrink y Judith von Halle.
En 2012 produjo y dirigió el documental “La scuola che respira” (La escuela que respira) sobre las Escuelas Steiner de Roma,
En 2016 publicó con la editorial Bonanno el volumen “Storia di un incontro, Rudolf Steiner e Friedrich Nietzsche”.
En 2018 coprodujo con la compañía americana Excellitaly Inc. – de su propiedad- la película “Beyond – A tribute to Massimo Scaligero”, en la cual también actuó. La pelicula ha tenido distribución a nivel mundial.
Publica articulos y noticias en la página web https://liberopensare.com, de su propiedad.

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